Por Milton Olivo.
Me propongo demostrar que independientemente de los intereses partidarios tradicionales, la multitud puede reorientar el futuro nacional convirtiéndose en protagonista del desarrollo nacional, en el marco de la globalización y el imperio global emergente, a partir del 2012.
¿A que me refiero con lo de imperio global? A esa nueva realidad de poder global que se consolida por encima de las soberanías de los estados-naciones tradicionales.
¿Cómo así? Con los Tratados de Libre Comercio, la eliminación de las barreras aduaneras-arancelarias, la globalización de las comunicaciones, y el transporte global de bienes, mercancía, servicios, tecnologías y capital, se ha reducido significativamente los obstáculos que representaban las autoridades nacionales en el ejercicios de sus soberanías como estados.
Hoy nos desenvolvemos bajo las sombra tutelares de organizaciones supranacionales o intergubernamentales, (Por ejemplo: La ONU, G-7, Los Iluminatis, Comisión Trilateral, Foro Económico Mundial, OMC, OCDE, Grupo Bilderber, etc.).
Careciendo el nuevo poder global, de un centro metropolitano de mando, ni una autoridad especifica, ni un ejercito, ni un territorio en particular. Sí con una ideología; el capitalismo. “Libre transito de mercancía y capital”, su lema. Y dividido el mando en esferas de poder; poder económico y financiero, poder militar y policial, y la esfera científica.
Por otro lado, las multitudes y sus liderazgos No Gubernamentales, unidos vía internet, que permite una globalización de la información y la comunicación.
¿Pero que tiene que ver con el poder nacional? Que si los diversos partidos y grupos políticos emergentes, asociaciones, colegios profesionales, sindicatos, grupos comunitarios, conscientes del camino antinacional a que nos empuja el Comité político del PLD, y la necesidad de un cambio de rumbo en el país, y consciente de la polarización ya existente entre el PRD y el PLD; unidos estarían en condiciones de asegurar el cambio y convertirse en los protagonistas de un nuevo futuro.
¿Cómo? Pactando con Hipólito Mejía una alianza política, en base a un programa de gobierno, e inclusive su participación, eso los convertiría en los constructores de la nueva realidad a crearse a partir del 2012, porque juntos garantizan el cambio político que la sociedad demanda. Convirtiéndose en parte de la solución, de lo contrario, se condenarían a ser, parte del problema.
Y así, detener el destino antinacional a que nos llevan hoy, la Comisión Política del PLD. Pruebas: la pérdida de la soberanía financiera con un imprudente endeudamiento externo y el abandono del aparato productivo nacional. Cambiando el destino nacional hacia un rescate de la producción, maximizar las exportaciones, desarrollo de nuevos sectores productivos, maximizar la inversión en educación y la creación de empleos, aprovechar y explotar al máximo los tratados de libre comercio, y el desarrollo de una política basada en la conquista permanente de nuevos mercados con el apoyo oficial, reconfigurando al participación y la presencia dominicana en el escenario global.
El futuro se construye hoy, por desgracia las personas actúan según sus pensamientos y cuando estos son erróneos sus actos resultan equivocados. La patria se construye produciendo, exportando y generando empleos, no endeudando y creando impuestos como en el presente. ¡Es hora de despertar!
El Autor es Escritor

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